1- Ponencia ante el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas: GRUPO POR LA IGUALDAD Y LA JUSTICIA DE PUERTO RICO

19.07.2013 07:13

Presentado: Lunes17 de junio de 2013

Por: Héctor Bermúdez Zenón, Portavoz


Sus Excelencias. Distinguidos miembros del Comité Especial para la Descolonización de la Organización de Naciones Unidas:
El Dr. Ramón Emeterio Betances (1857-1898) nos decía: "El querer ser libre es comenzar a serlo."…"El que quiere libertades, las coge y no las espera de nadie que se las dé, por gracia o merced." También el Dr. Pedro Albizu Campos (1898-1965) nos dijo: "El que no siente orgullo de su origen no valdrá nunca nada, porque comienza por avergonzarse de sí mismo."
Esta Audiencia del Comité Especial para la Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas, sobre el Caso Colonial de Puerto Rico debe ser familiar para muchos de ustedes, después de más de 40 años, de la repetición de muchos datos, por los diferentes deponentes. Iré al grano. Cuando el 12 de mayo de 1898, luego de bloquear la ciudad por dos semanas, el Almirante William T. Sampson, con una escuadra de once (11) acorazados de guerra, ordenó el bombardeo de San Juan, Puerto Rico convirtiéndola en Zona Cero. Ciento tres años antes del derribo y destrucción de las Torres Gemelas de New York, el 11 de septiembre de 2001, los habitantes de San Juan salieron despavoridos y aterrorizados, ante el bombardeo persistente por espacio de tres horas, comenzando a las cinco de la madrugada, antes del amanecer, por acorazados como el Terror, el Indiana, el Montgomery, el Yale y siete otros de la Marina de Guerra de Estados Unidos de América (EUA). La Orden de ataque la dio el Presidente y Comandante en Jefe del Ejército, el Sr. William Mckinley. Bombardearon el Fuerte el Morro, el San Cristóbal, la Iglesia San José, la Catedral, el Cementerio, la Escuela de Párvulos, el Asilo, el Hospital, y la población civil, causando más de doscientas veinte (220) bajas, entre muertos y heridos. Estados Unidos le declaró la guerra a España el 13 de abril de1898, por el hundimiento sospechoso del Acorazado de guerra Maine, en la Bahía de la Habana, Cuba, el 15 de febrero de 1898. En la explosión murieron doscientos sesenta (260) marinos afronorteamericanos, mientras el alto mando y los comandantes estaban en tierra. El Grito histérico: “Remember the Maine”, se apoderó de los norteamericanos. España estaba derrotada por los mambises cubanos, que llevaban años luchando por su independencia, al mando de José Martí, Máximo Gómez, Antonio Maceo y tantos heroicos luchadores por la libertad, asistidos por un contingente de boricuas. El 7 de julio de 1898 las Islas del archipiélago de Hawái se convirtió en territorio norteamericano, cuando el Presidente Mckinley le ordenó al Congreso de EUA que las anexara. Los españoles fueron derrotados en Cuba, en solo tres meses, por los EAU. El General Nelson Miles, antiguo genocida de indígenas en EUA, procedió a invadir nuestra isla, que no era beligerante en esa contienda, un 25 de julio de 1898, por la bahía de Guánica. Catalogada como una ‘Guerrita Esplendida’ el 12 de agosto de 1898, España se rinde y es obligada a ceder como botín de guerra Puerto Rico, Filipinas, Guam y darle la independencia a Cuba, obligándolos a cederle la bahía de Guantánamo. Ahí construyeron la Base Naval que hoy han convertida en prisión, para los apresados y torturados en la supuesta guerra contra el Terrorismo. Las ironías de la vida, Estados Unidos comenzó su faena imperialista, estrenándose, sembrando el terror en San Juan, Puerto Rico, de donde aún no se han retirado y continúan ejerciendo la ocupación militar. Implantaron un gobierno militar por dos años y luego pasaron la isla al Departamento del Interior, desde donde controlan a los Indígenas de las Reservaciones. Nos tratan desde entonces como lo que ellos han dado en llamar negros, mestizos y de razas inferiores, para el horror de muchos descendientes de españoles y europeos. Estos esclavizaron y discriminaron a los descendientes de africanos por espacio de cuatrocientos años. Fuimos traídos secuestrados, en cadena a trabajar en sus plantaciones. Raptados de los diferentes países de África, en la barbarie humana más cruel que recuerda la humanidad. Por fin, en el año 2001 Las Naciones Unidas en Durham, África del Sur, declararon la Esclavitud y el trafico esclavista un Crimen de lesa humanidad.
Desde la ocupación norteamericana, éstos han realizado experimentos con la píldora contraceptiva, la esterilización de nuestras mujeres, con el cáncer, la sífilis, la radiación, el HIV, el Sida, la transculturación, bombardeando nuestras Islas Desecheo, Vieques y Culebra, contaminándolas y negándose a limpiar la contaminación, experimentando con el agente naranja en nuestro bosque tropical, dispersando nuestra población, convirtiéndonos en un centro comercial Gigante, destruyendo nuestra economía y convirtiéndonos en mendigos en nuestra propia tierra.
Hoy ustedes, han visto de primera mano el cuadro patético y vergonzoso del pensamiento de muchos colonizados. Gente inteligente, profesionales, abogados, doctores y políticos de oficio que han olvidado que su problema, es que han sido condicionados a hablar y razonar como autómatas, Zombies colonizados. Su problema radica en sus mentes colonizadas enfermas. Como ejemplo, fuimos la única legislatura estatal (colonial) que apoyó la Guerra de Vietnam, cosa que no hizo ninguna legislatura de los cincuenta estados.
A pesar de nuestra infinita paciencia, nuestros boricuas siempre han dado muestras de su valentía y han luchado por su libertad. Comenzando por nuestros indígenas, tenían la tradición del Areito y la Guasábara. Los africanos esclavizados nos dieron el ejemplo fugándose al monte, convirtiéndose en Cimarrones y realizando cientos de conspiraciones y revueltas de esclavizados. Nuestros criollos Boricuas se rebelaron contra España en 1868 con El Grito de Lares, al mismo tiempo que los cubanos daban su Grito de Yara. En 1917 nos dieron la ciudadanía norteamericana en contra de nuestra voluntad, para utilizarnos como carne de cañón en sus guerras. En la década del 1950 ocurrió la Revolución Nacionalista de 1950; El atentado contra el Presidente Truman de los EUA, que había lanzado dos bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, Japón. Escenificaron un tiroteo al Congreso de los EUA en 1954. También han demostrado su valor en todas las Guerras y conflictos en los que ha participado el Ejercito de los EUA, como soldados cipayos, pues se da la anomalía que nos han utilizado como carne de cañón, teniendo una contribución de sangre más grande que ningún estado de los EUA. Éstos no tienen representación en el Congreso con voz y voto ni votan por el Presidente de los EUA. Todos los veranos los descendientes de los boricuas que se han trasladado o han nacido por acá les gritan en New York, Chicago, Philadelphia, New Heaven y donde quiera que hay uno de los cuatro millones que viven aquí en las entrañas del destierro: “Yo soy Boricua, pa’ que tú lo sepas."
Puerto Rico (PR), una colonia de los Estados Unidos de América (EUA) en pleno Siglo XXI, enfrentó un dilema entre sus electores, para la elección del martes 6 de noviembre de 2012. Ahí, el coloniaje es la dominación de los EUA, la metrópoli Washington, sobre Puerto Rico; donde ésta domina en el ámbito político, económico judicial y social en la vida diaria de sus ciudadanos. Existían en el país seis partidos políticos que participaron en dicha elección (cuatro de ellos se eliminaron a raíz de las elecciones). Los nombres de los mismos eran engañosos y nebulosos. Todo era falsedad: Partido Popular Democrático, Partido Nuevo Progresista, Partido Independentista Puertorriqueño, Puertorriqueños Por Puerto Rico, Movimiento Unión Soberanistas y Partido del Pueblo Trabajador. Si analizan cada uno de los nombres, con sus programas de gobierno y sus candidatos, verá que ninguno responde a la verdad ni a la realidad. Todos quieren administrar la colonia y son decepcionantes.
Votaron los que tenían 18 años o más y se les inculcó, como siempre lo han hecho por los últimos 114 años, la ignorancia de que vivimos en una democracia y que ejercíamos nuestros derechos democráticos. Los viejos, jóvenes, blancos o negros, católicos, protestantes, musulmanes y de otras denominaciones religiosas, ricos o pobres, hombres o mujeres, heterosexuales, homosexuales o miembros de la comunidad lésbica, gay, bisexual, transgénero y transexual (LGBTT), todos estamos colonizados, esclavizados políticamente hablando, por el gobierno y las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos de América.
Todo el mundo anda con la hipocresía y tolera esta condición colonial que es indigna e ilegal a nivel internacional, condenada por la Naciones Unidas. Tolerancia al límite: son ciento catorce (114) años de indignidad política. Pacientemente los líderes políticos han estado procrastinando y decepcionando, esperando por lo que tenemos que luchar, para conseguir respeto y dignidad. ¿Cómo es que los EUA se atreven a tener y continuar teniendo una colonia en pleno Siglo XXI, a ciencia y paciencia del mundo y de todos nosotros? ¿Cómo pueden los EUA pedirles a los demás países del mundo que acaben con sus tiranías y dictaduras e ingresen a la comunidad de los países democráticos, cuando ellos ejercen una tiranía y una dictadura en Puerto Rico?
Desgraciadamente en la isla subsisten y persisten grandes males que crea el colonialismo: como la corrupción, la droga adicción, la criminalidad, el racismo, la homofobia, la xenofobia, el machismo, el sexismo, la violencia de género y todas las demás intolerancias. Todas tienen unos denominadores comunes, el odio, el egoísmo y la maldad. Tenemos que superarlos todos. Sin embargo el peor mal que nos afecta en todas las facetas de la vida, el coloniaje, lo toleramos con autocomplacencia. Tenemos que enseñarle a nuestra población a no tolerar la colonia y a no contemporizar con la tiranía. A odiar la condición del colonizado. La única actitud aceptable de nuestros antepasados eslavizados era la búsqueda de su libertad e igualdad como seres humanos. La única actitud aceptable de un colonizado es terminar con su condición de esclavo político.
Además de los Partidos políticos de la isla, vemos reseñado en la prensa que hay puertorriqueños que alegan pertenecer a unos partidos Nacionales de los EUA. Esa falsa sensación de que pertenecen al Partido Demócrata y al Partido Republicano de los EUA, es una verdadera ridiculez. No importa si usted es supuesto Presidente o ‘Comitee Man’ o ‘Comitee Woman’. ¿Cómo es eso de que usted pertenece a uno de esos partidos nacionales de los EUA y no puede votar por ninguno de los candidatos a alguna posición electiva: ni a presidente, vicepresidente, senador, representante, alcalde o concejal? Los candidatos de esos partidos de los EUA van a recaudar grandes sumas de dinero para sus campañas políticas nacionales. Si usted sirve para recoger dinero para esos candidatos a cambio de nada, usted es un soberano alcahuete. Usted es un esclavo político. Los líderes políticos de allá vienen a EUA a hacer campaña por los candidatos de acá, para influenciar a los boricuas que han emigrado y por los que ellos no pueden votar. ¿Qué clase de galimatías sin explicación es esa? Inclusive el Presidente Barack Obama estuvo en nuestro territorio haciendo campaña y recogiendo donativos para su candidatura en su primer término cuando aún competía con la ex senadora y ex Primera Dama Hillary Clinton, por la candidatura presidencial. Recaudó un millón de dólares y prometió entonces que resolvería el problema del Status colonial en su primer mandato, de salir electo. Promesa de campaña que incumplió. Nombró un Comité Presidencial que rindió un informe recalcándonos que seguimos siendo una colonia de los EUA. Volvió a la isla y muchos incautos pagaron la friolera de $35,000.00 por retratarse, sentarse a hablar sandeces y almorzar con el Presidente Obama. Pagaban $10,000.00 por persona por retratarse con el Presidente Obama y comerse un emparedado, sin dirigirle la palabra. En mi país como ustedes pueden comprobar hay negros más bonitos y fotogénicos que él, con el perdón de Michelle, Sacha y Malia. La inteligencia y el liderato tampoco nos son ajenos. De donde provienen esas cantidades de dinero en tiempos de recesión y quienes pueden en su sano juicio pagar esas sumas, que equivalen en algunos casos al salario anual de un profesional, a menos que no sea producto del narcotráfico, el tráfico de armas o la corrupción gubernamental. Muchos contratistas que participó de esa francachela, costearon sus retratos, con el programa de los fondos federales ARRA, asfaltaron carreteras y embellecieron la ciudad para que el Presidente repatriara otro millón de dólares en el Air Force One, para sus gastos de campaña. Si eso no es ilegal e inmoral que venga alguien y lo vea. ¿Quién de esos que se retrataron con el Comandante en Jefe le recordaron que tiene que dar la orden de desocupar nuestra nación que invadieron hace ciento quince años?
Hay líderes políticos que dicen que la relación con EUA es un problema de prejuicios y hablan exigiendo la igualdad. Que si fuéramos Irlandeses, hace tiempo que fuéramos un Estado de la Unión. Pregúntenle a los afronorteamericanos de Washington D.C., quienes tampoco votan por el Presidente o Vicepresidente de los EUA ¿Por qué no se preguntan, por qué no somos iguales? ¿Si la Constitución de los EUA y la Constitución del Estado Libre Asociado dice que todos sus ciudadanos son iguales ante la ley, en la carta fundamental? ¿Cómo los norteamericanos negros lograron reivindicar su condición de inferioridad política, humana, social y económica? ¿Cómo pudieron las mujeres lograr el derecho al voto y otras reivindicaciones? No fue en las urnas. Fue marchando en las calles, desafiando la injusticia y el odio.
En esas elecciones también se celebró un plebiscito. En las encuestas le preguntan a la gente sobre el status político presente. Eso es ilegal e inmoral, preguntarle a los electores si le interesa, si quiere o no seguir siendo colonia o esclavo político, no importa con que nombre bonito lo quieran disfrazar. Esto no es cuestión, de que los lacayos de los amos le pregunten a la población en una encuesta si entre las cosas que le preocupa está el status. Usualmente estos nos informan, que el status no está, entre las preocupaciones principales de los colonizados. Eso es inmoral e insensato. Es como si usted le preguntara a una persona con cáncer, oiga ¿a usted le preocupan las enfermedades catastróficas? El hecho cierto e irrefutable es que el paciente padece cáncer y la mayoría de las veces es una enfermedad que termina en la muerte del paciente. Si este cree en la vida, como es que no le va a preocupar la muerte. Es lo que ocurre con el status. ¿Le preocupa a usted el padecer coloniaje? No es que le preocupe la enfermedad catastrófica del coloniaje, es que usted padece el cáncer del coloniaje y eso es la muerte del pueblo como nación. A los que creen en la muerte de su pueblo, nada les preocupa. Viven en las tinieblas de la muerte y no hay nada que preguntarles, están muertos en vida.
La cuestión del status, no es cuestión de preocuparse o no. Eso es un atentado a sus derechos humanos, civiles y constitucionales. Es una indignidad. Esto es cuestión de legalidad o ilegalidad, de dignidad o indignidad, de desigualdad, de falta de democracia, de tiranía. El coloniaje es ilegal e indigno, es una esclavitud política condenado por la comunidad internacional. Está bueno de estarle hablando dulcemente a quienes nos invadieron sin nuestro consentimiento y nos mantienen sujetos de esta condición indigna de ser la última colonia del planeta en pleno Siglo XXI. Es por eso que continúan aquí todos los males que padecemos y el nivel terrible de violencia entre nosotros. No es secreto que los colonizados, indignos con su condición, descargan sus frustraciones en una violencia contra ellos mismos y los suyos.
PR fue despojado de su tierra y de su población. Hemos sido dominados por una potencia extranjera colonial, los EUA, que en 1898 hizo una invasión e intervención de sus fuerzas armadas imperiales a Puerto Rico, sometiéndolo a la condición colonial que hasta hoy padece. Esta condición es una lacra, un cáncer, una opresión. Las leyes que aprueba el Congreso de los EUA, sin que los puertorriqueños tengan representación en el Congreso con voto, tienen un solo propósito, controlar y oprimir a las víctimas del gobierno imperial, los colonizados. Ellos decían en su momento de indignación contra la metrópolis británica: “Taxation without representation is Tyrany”. El imperialismo, no es otra cosa que el dominio económico y político, de una nación poderosa, sobre otra. Esa es la única verdad, brutal y avasalladora, como parezca que nos conforma. Las leyes de la potencia, justifican la subordinación de la colonia. Las decisiones judiciales imponen el que Puerto Rico pertenece a, pero no es parte de los EUA. ¿Cómo es eso? Lo adornan con la teoría leguleya de que PR es un territorio no incorporado. Votar en un plebiscito donde se pone a decidir a un pueblo si quiere seguir en un estado colonial, es ilegal e inmoral. ¿Qué le pasa a estos líderes políticos, abogados, intelectuales y sabihondos?
La única posibilidad para derrotar este avasallamiento es la desobediencia civil. Protestemos. Marchemos a Washington como hicieron los afronorteamericanos y as mujeres. Exijamos respeto a nuestra dignidad como seres humanos. Que termine el coloniaje y que se les permita a los boricuas gozar de su derecho inalienable a su autodeterminación e independencia. Al despojarnos de nuestra soberanía, la potencia imperial, muestra su supremacía ante los colonizados. ¿Por qué pedirnos a los boricuas que nos pongamos de acuerdo? Si nunca nos pidieron permiso para invadirnos ni para mantener aquí un régimen colonial, ilegal e inmoral. EUA se considera la primera potencia mundial. ¿Por qué en PR no se comporta a la altura de sus responsabilidades? La solución la tiene el Presidente de los EUA. Ordenar el retiro de las fuerzas Armadas de los EUA, como han hecho en otros países invadidos. Cuba, República Dominicana, Haití, Nicaragua, Alemania, Italia, Francia y toda la Europa ocupada, Japón, Korea, Viet Nam, Granada, Panamá, Irak y tantos otros. Todos han sido invadidos y desocupados por las fuerzas armadas de los EUA. De Afganistán se están retirando. ¿Por qué aquí actúan diferente ante la vista del mundo y la contemplación pasiva de los boricuas? ¿Por qué los boricuas no se rebelan y se comportan a la altura de los tiempos? ¿Por qué no le exigen respeto a los EUA? No puede existir tal cosa como la colonia por consentimiento. Nadie puede dar su consentimiento a ser esclavo. Nadie puede dar su consentimiento a ser una colonia. Eso es una aberración contranatural. El más preciado de los bienes sigue siendo la libertad, después de la vida. Tomemos Washington. Protestemos el Coloniaje, marchemos a Washington. Borinken merece respeto y su pueblo dignidad. Ejerzamos el derecho inalienable a la libre determinación. Obliguemos al imperio respeto y que se retiren con dignidad. El Presidente Obama quiere auspiciar un nuevo plebiscito y que nos pongamos de acuerdo. Es él quien tiene la palabra. Ordene el retiro de sus Fuerzas Armadas de nuestro territorio nacional.
¿Qué vamos a hacer y sufrir con todos estos Partidos electoreros, nebulosos, decepcionantes, engañosos, jactanciosos y obtusos?
Nosotros endosamos el proyecto de Boricuas por un Nuevo País y solicitamos se le conceda un asiento como país observador al Estado Nacional Soberano de Borinken.

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